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miércoles, 21 de mayo de 2014

Telecinco 谢谢你 - Muchas gracias Telecinco

Telecinco lo ha vuelto a hacer, ha vuelto a insultar a China y ha logrado que miles de chinos piensen que España les desprecia.


Resulta extraordinariamente frustrante ver cómo algunas personas, empresas, jueces o cadenas de televisión españolas trabajan tan duro por deteriorar las relaciones con China. El impacto negativo que tienen este tipo de sucesos es muchísimo más grave y tiene repercusiones mucho más grandes de lo que podemos pensar en un primer momento.


Durante los dos últimos días he visto que muchos de mis amigos chinos compartían su indignación con Telecinco por esta nueva falta de respeto a una sociedad y a un país que siento como propio. Han compartido carteles en las redes sociales, en WeChat, Weibo, Facebook y Twitter, noticias publicadas en los medios de comunicación de la comunidad china en España y, también, vídeos con las noticias sobre este incidente en los principales portales de información de China, logrando que una enorme cantidad de chinos piense que todos los españoles despreciamos, insultamos y nos reímos de los chinos por el hecho de serlo.










Y no es fácil aparecer en los medios chinos. Lo digo porque me dedico a eso, y conseguir que salga publicada una buena noticia sobre nuestros vinos o nuestros aceites, nuestra moda o nuestro turismo es extremadamente difícil. Requiere muchísimo trabajo llegar a unos pocos. Pero Telecinco es capaz de cargarse el trabajo de miles de empresas españolas con intereses en China, de nuestras instituciones y de personas que se sacrifican día a día por buscar vínculos y relaciones positivas entre los dos países solo con incluir una gilipollez de pésimo gusto en uno de sus programas. Telecinco es capaz de hacer que decenas de medios, incluyendo la mismísima CCTV, se hagan eco de sus insultos en solo un día. Ya van dos en unos meses, (y tres si contamos el genial reportaje de Aída Nizar) y cada vez que lo hacen, que parece que lo hacen a propósito (y no lo descarto), no solo hieren los sentimientos de centenares de miles de personas, sino que consiguen un impacto demoledor para los intereses de España, para nuestra imagen en el exterior y para la economía que compartimos.



Os aseguro que no exagero lo más mínimo cuando digo que estas cosas me parten el corazón. Porque después tengo que decirle a mi novia (china), a mis amigos (chinos), a mis socios (chinos), y a todas las personas chinas con las que hablo todos los días, que no todos los españoles somos así, que la mayoría no tenemos ningún problema con ellos, que esa cadena de televisión muchas veces es percibida como falta de escrúpulos y que muchos españoles desprecian su programación. Me dicen que lo saben, pero que no importa, porque les duele, y porque saben que muchos chinos cuando se enteran de estos sucesos reaccionan con odio de vuelta.


Me duele cuando me cuentan lo que aparece en los comentarios bajo cada una de estas noticias. “Los españoles aparte de torear no sabéis hacer nada”, “Los españoles no tenéis dinero” “Si las cadenas de televisión españolas hablan así de China, las chinas deberían hacer lo mismo y hablar mal de los españoles” y alguna barbaridad que me niego a escribir. Y no penséis que hay unos pocos comentarios. En una noticia de este tema en el portal de Tencent hay más de 6.000 comentarios. Y son muy desagradables.





Hay empresarios chinos que han amenazado con retirar o frenar inversiones, otros que querían hablar con el dueño de Wanda (Inversor del Edificio España) para decirle que detuviera la operación porque España no merece dinero chino porque España “odia a China”.


Sé que muchos españoles piensan que los chinos exageran al enfadarse por esto, y argumentan que es solo una broma, o que es una comedia, pero es mucho más que eso.

Sería fantástico que no volvieran a repetirlo dentro de unos meses, pero aunque se disculparan, como en la anterior ocasión, y dejaran de hacerlo, el daño que han hecho es irreparable.





Me ha alegrado, en todo caso, ver el comunicado de la Embajada española en China, y el fantástico artículo de Iván Máñez, Director de Globalasia.

Dejo algún pantallazo de Facebook y Wechat.























注:以上截图均来源于社交网路,如涉及到当事人的个人隐私,请联系我进行删除。谢谢。






1 comentario:

  1. Alonso Posadas Sanchez escribe: "Apoyo todas y cada una de tus palabras. Mi repulsa por la estupidez de esa cadena y por el nulo sentido de la oportunidad y el respeto hacia un grupo humano, social y cultural milenario e inigualable. Sé también que no es el odio sino el pésimo sentido de la capacidad de hacer humor basada en la burda caricatura, el que ha llevado a hacer tamaña estupidez, la misma que cometen con un supuesto nativo hispanoamericano, la misma que cometen al histrionizar a homosexuales, la misma en la que incurren al retratar a prostitutas, personas de barrio, humildes y de clase trabajadora. Todo es caricatura, pero hay que entender que una sensibilidad extranjera y poco familiarizada con la más tosca clase de humor, pueda sentirse dolida. Que sepan que España no es Telecinco, que Telecinco no es ese programa aunque lo emita, pese a que ese programa sólo pretende audiencia a base de lo que sea, siempre que resulte barata, fácil de hacer y de consumo rápido. Con esas premisas solo pueden lograr chabacanería y mal gusto".

    Muchas gracias por tus palabras Alonso, has sido muy amable en compartir tu visión con nosotros

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